| El compromiso espiritual de pertenecer al Colegio Mayor de San Bartolomé da sus mejores frutos, cuando se asumen experiencias como la vivida por los docentes y directivos del colegio en Choachí, Cundinamarca, durante los primeros días del 2007.
Frutos que vivenciamos en actitudes como el silencio, el mirarnos a nosotros mismos, el proyectarnos hacia el futuro, el ubicarnos en nuestra historia personal.
Estos “Ejercicios Espirituales” inspirados por nuestro querido San Ignacio de Loyola y puestos en términos actuales por el padre Edwin Murillo S.J., reflejaron en el “desierto” de cada uno, la realidad que hemos decidido en nuestras vidas : Servir a los demás.
Si bien los paisajes y el trinar de las aves nos recordaron que existimos en un hermoso país, la reflexión íntima y la silenciosa soledad, nos ubicaron en cada instante, más cerca de Dios.
Los minutos y horas fueron cortos para tan hermosa tarea. Los mensajes apropiados y las celebraciones eucarísticas llenas de sensibilidad cristiana.
Compartimos en soledad, la inmensidad de la bondad divina hecha realidad en nuestras vidas, para entender que nuestro compromiso como educadores es fiel a nuestra labor de acompañantes espirituales de los estudiantes a nuestro encargo. Debemos hacer de nuestras vidas su guía en el “desierto”, el faro en sus decisiones y la bitácora en su futuro.
Gracias a nuestro padre Rector Alberto Múnera S.J. y a los sacerdotes Fabio Cifuentes, Francisco Montaño y Camilo Quijano, por habernos regalado esta hermosa experiencia. |