COLEGIO MAYOR DE SAN BARTOLOMÉ

Nuestra Historia

10 años de historia

Proceso Regional de Provincia

El proceso de Regionalización de la Provincia Jesuita de Colombia es un ejercicio espiritual de discernimiento continuo sobre la MISSIO DEI en las diversas zonas del país donde estamos y en la totalidad de la nación. El proceso de Regionalización orienta a los jesuitas y compañeros apostólicos, y unifica la acción de cuerpo tanto en las regiones como a nivel nacional.

El proceso es tenido en cuenta para las decisiones sobre el destino de personas a las regiones y a las obras, los recursos asignados a la Misión, la articulación de las obras entre sí, el cierre o la entrega a otros, o la apertura de obras cuando se vea conveniente.

El proceso influye en la orientación de las obras y a largo plazo en las decisiones de la Provincia sobre las mismas, y al mismo tiempo pone en las obras (espirituales, pastorales, educativas y sociales) la tarea de planeación que requiere la formulación de objetivos de obra y resultados: según la autonomía propia de cada obra, sus responsabilidades y criterios de certificación cuando sea el caso.

Al mismo tiempo el proceso da un sentido a la planeación de las obras y busca su articulación en la Misión Regional. La coordinación de dicha articulación está bajo la responsabilidad del Director de la Misión Regional. En aras de poder compartir ampliamente nuestra Misión, nos permitimos a continuación precisar algunos términos que usaremos dentro del Proceso de Regionalización:

Región: Son las comunidades humanas, con sus familias, instituciones y presencia de iglesia, a las que nosotros estamos llegando y podemos llegar a partir de las obras en las que estamos presentes en un territorio. Estas regiones tienen límites flexibles porque nuestra acción en las comunidades en un territorio se amplía o cambia en el tiempo. Las regiones son: Pasto con Nariño y la frontera ecuatoriana; Cali con el Valle y la Costa Pacífica; Manizales con la Zona Cafetera; Medellín con el Valle de Aburrá y el Oriente Antioqueño; Bogotá y sus alrededores; Bucaramanga y su zona de influencia; el Magdalena Medio; la Costa Caribe; y la Frontera Colombo Venezolana que acordamos con la Provincia de Venezuela.

 

Frontera: Son los campos de trabajo relevantes definidos en el discernimiento que, de una parte, tienen en cuenta el accionar de Dios en las esperanzas, angustias, clamores, derechos y deberes de los pobladores de las regiones; y de otra parte, tienen en cuenta lo que nos es propio a nosotros aportar a ese accionar de Dios desde nuestra manera de vivir la Fe, nuestra espiritualidad, nuestra formación y nuestras capacidades. Así las fronteras determinan lo que sentimos en Dios que corresponde a la colaboración propia nuestra como MISSIO DEI, al lado del accionar de muchos otros en nuestra sociedad local y nacional.